Alameda Apodaca, un rincón con historia y con encanto junto al mar

Detalles

Es uno de los rincones con más encanto de Cádiz, donde el tiempo parece no avanzar. Su privilegiada situación, junto al mar, la convierten en un perfecto mirador con vistas a la Bahía. Es la Alameda Apodaca de Cádiz.

Sus frondosos árboles, su abundante vegetación, su estilo y su situación, paralela a las murallas, ya nos dan una idea de que se trata de un lugar con mucha historia que, sin embargo, paree impasible ante el paso del tiempo. No en vano, el diseño que aún seguimos conociendo hoy en día data de los años 20 del pasado siglo. Allá por 1926, el arquitecto Juan Talavera Heredia comenzó a dibujar una serie de jardines, delimitados por parterres independientes pero con un motivo común, su frondosa vegetación.

Este amplio jardín de estilo regionalista, muy habitual en aquella época, está considerado de Interés Cultural desde 2004, año en el que fue incluido en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. 

 

 

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El paseo se divide en dos zonas. La primera de ellas, y que hoy traemos a este rincón, se extiende desde el final de las murallas de San Carlos hasta el Baluarte de la Candelaria, justo frente a la iglesia del Carmen. A esta zona se le denominó por primera vez como Alameda Apodaca en 1856, cuanto tomó el nombre en honor del almirante gaditano Juan José Ruiz de Apodaca.

La segunda zona comienza prácticamente a continuación y llega hasta las puertas del Parque Genovés. En este caso su denominación es la Alameda Marqués de Comillas, en honor de Claudio López Bru, un empresario y filántropo de origen barcelonés, tremendamente conservador, que ostentaba precisamente el titulo nobiliario de Marqués de Comillas y que mantuvo una denonada lucha contra el movimiento obrero de la época. 

Retornando de nuevo a la Alameda de Apodaca y al margen de su abundante vegetación, destaca sobremanera la cerámica vidriada presente en todo el paseo y la forja de hierro en farolas y bancos. El epicentro de este paseo, que cuenta con varios espacios a modo de pequeñas plazoletas, es el monumento del Marqués de Comillas, un obra que fue inaugurada unos años antes de que comenzara a diseñarse el paseo tal y como lo conocemos hoy en día. La inauguración del citado monumento se produjo en 1922 y es obra del escultor catalán Antonio Parera Saurina.

En cuanto a la vegetación, podemos encontrar numerosos tipos de plantas, arbustos e incluso árboles de enorme porte. Las tuyas delimitan buena parte de los parterres, especialmente en la zona más próxima a la carretera, mientras que en el lado opuesto, el más próximo al mar, los aligustre se mezclan con pitósporos o transparentes. El caso de los árboles, los de hoja caduca se localizan en la zona más alejada del mar, destacando entre ellos los plátanos. Junto al mar, en cambio, podremos encontrar dos enormes ficus que, según datos de la época, fueron plantados a principios del pasado siglo XX, además de un por de ombús y un chirimoyo.

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